Ya a partir de 1830, tras la revolución belga se vivió en Charleroi el comienzo de una nueva era que sin duda sería más próspera, el trabajo del cristal y la metalurgia proyectaron la zona a un nivel más internacional hasta la fecha desconocido en Bélgica.
- Transporte: La ciudad de Charleroi está fenomenalmente bien comunicada con toda Europa a través del aeropuerto de Charleroi (Bruselas Sur). Desde el aeropuerto operan diversas aerolíneas de bajo coste como Ryanair o Wizzair a destinos como: Alicante, Barcelona, Bergerac, Bolonia, Carcassone, Dublin, Faro, Glasgow, Grenoble, Limoges, Londres, Madrid, Málaga, Marsella, Milán, Nìmes, Oporto, Pau Perpignan, Pisa, Roma Shannon, Turín, Valencia, Valladolid, Venecia y Zaragoza.
- Los autobuses que comunican el aeropuerto de Charleroi con Bruselas salen directamen desde el aparcamiento de la terminal y llegan hasta la estación Gare du Midi en el centro de Bruselas. El trayecto puede durar entre 30 y 45 minutos y el coste del billete es de 20 Euros en modalidad de ida y vuelta.
- Desde la estación de tren de la ciudad de Charleroi parten servicios para toda Bélgica y el norte de Francia.
- ¿Qué ver en Charleroi?: Pues no mucho, la verdad, cabe destacar el ayuntamiento de la ciudad y la plaza donde se encuentra. Su casco histórico también puede resultarnos llamativo y pintoresco, y para destacar algo más, el Museo de Charleroi y el Belfri de Charleroi, o lo que es lo mismo, la torre del reloj.
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